Todo lo que necesitas saber sobre la tecnología que está reemplazando a las calderas de gas en España. Cómo funciona, cuánto cuesta y cómo sacarle el máximo partido fiscal.
La aerotermia es hoy una de las tecnologías de climatización más eficientes del mercado. No quema combustibles, no genera emisiones directas y puede proporcionar calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria durante todo el año con un consumo eléctrico sorprendentemente bajo. En este artículo te explicamos todo con datos reales.
La aerotermia es un sistema de climatización basado en una bomba de calor aire-agua. A diferencia de una caldera, que genera calor quemando gas o gasóleo, la aerotermia extrae la energía térmica que ya existe en el aire exterior y la transfiere al sistema de calefacción de la vivienda.
El resultado es que, por cada kWh de electricidad consumido, el sistema es capaz de generar entre 3 y 5 kWh de energía térmica útil. Esto se conoce como COP (Coeficiente de Rendimiento) y es la razón por la que la aerotermia es tan eficiente: el 70-80% de la energía que utiliza proviene directamente del aire, de forma gratuita.
La Directiva Europea 2009/28/CE reconoce explícitamente la aerotermia como energía renovable, siempre que el COP supere 2,5. La gran mayoría de equipos modernos lo superan ampliamente. El Código Técnico de la Edificación ya exige que las viviendas nuevas cubran al menos el 50% de su demanda energética con renovables, lo que convierte a la aerotermia en una solución cada vez más habitual.
El principio de funcionamiento es similar al de un frigorífico, pero aplicado a la climatización del hogar. Un fluido refrigerante circula por un circuito cerrado y, mediante cambios de estado (evaporación y condensación), transfiere calor desde el exterior hacia el interior o viceversa.
El refrigerante líquido a baja presión circula por el evaporador exterior, absorbe el calor del aire ambiente y se convierte en gas, incluso con temperaturas bajo cero.
El compresor (la única parte que consume electricidad) eleva la presión y temperatura del gas refrigerante, multiplicando su energía térmica disponible.
El gas caliente cede su energía al circuito de agua interior (calefacción o ACS). Al enfriarse, vuelve a estado líquido.
La válvula de expansión reduce la presión del refrigerante, que vuelve a enfriarse y está listo para comenzar el ciclo de nuevo.
En modo refrigeración (verano), el ciclo se invierte: el sistema extrae calor del interior de la vivienda y lo expulsa al exterior, funcionando como un sistema de aire acondicionado. Todo con la misma máquina.
Rendimiento del 300–500%. Por cada kWh eléctrico consumido genera entre 3 y 5 kWh térmicos.
Reconocida por la UE como renovable. No quema combustibles fósiles y no genera emisiones directas.
Ahorra hasta un 70% frente a la calefacción eléctrica de resistencias y hasta un 45% vs. caldera de gas.
Sin llama, sin combustión, pocas piezas móviles. El mantenimiento anual es más sencillo y barato que una caldera.
Una sola instalación cubre calefacción, refrigeración y ACS. Sin equipos adicionales, sin contratos de gas.
Accede a deducciones del IRPF del 20% al 60% y a subvenciones de los fondos Next Generation EU.
Una pregunta frecuente: ¿funcionan bien las bombas de calor con el clima atlántico de Asturias? La respuesta es sí, con excelentes resultados. Asturias tiene un clima templado con temperaturas que raramente bajan de -5°C en las zonas costeras e intermedias. Los equipos de aerotermia modernos mantienen un COP elevado hasta -15°C o -20°C en los modelos de altas prestaciones.
Además, la climatología asturiana hace que la demanda de refrigeración sea muy moderada, lo que significa que la aerotermia cubre la mayor parte de la demanda energética con un rendimiento óptimo durante la mayor parte del año. En zonas de interior o montaña (Cangas del Narcea, Tineo, Pola de Allande) se recomienda un estudio previo para dimensionar correctamente el equipo.
El coste de una instalación de aerotermia varía según el tipo de vivienda, la potencia necesaria, los emisores de calor y si incluye o no suelo radiante. Como referencia orientativa:
Sin suelo radiante, con fancoils o radiadores de baja temperatura. Sistema monobloc.
Con suelo radiante nuevo o existente, depósito de ACS, unidad exterior. El más habitual.
Instalación centralizada para toda la comunidad. Mayor ahorro por economía de escala.
Recuerda que sobre estas cifras se pueden aplicar deducciones del IRPF del 20% al 60% y subvenciones del programa PREE del Ministerio y de los fondos Next Generation EU. La inversión real puede reducirse significativamente.
En ASP Energía nos encargamos de todo el proceso, desde la visita técnica inicial hasta la entrega con el certificado energético. No tienes que gestionar nada.
Visitamos la vivienda, analizamos la demanda energética, el tipo de emisores disponibles y las condiciones de la instalación. Te entregamos un proyecto detallado y un presupuesto cerrado.
Gestionamos el Certificado de Eficiencia Energética previo a las obras, documento imprescindible para acceder a las deducciones del IRPF.
Buscamos y tramitamos todas las ayudas disponibles: fondos Next Generation, programa PREE, ayudas del Principado de Asturias y Certificados de Ahorro Energético (CAE).
Nuestro equipo de instaladores acreditados realiza todos los trabajos: colocación del equipo, instalación hidráulica, conexión eléctrica y puesta en marcha con ajuste de parámetros.
Tramitamos el certificado energético posterior a la instalación, que acredita la mejora conseguida y es el documento clave para aplicar la deducción en la declaración de la Renta.
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