¿Sabías que instalar placas solares fotovoltaicas o un sistema de aerotermia en tu vivienda puede suponer una deducción de hasta el 60% del importe invertido en tu declaración de la Renta? Esta guía explica todo lo que necesitas saber para no dejar ni un euro sobre la mesa.
El Gobierno español, a través del Real Decreto-ley 19/2021 y sus posteriores prórrogas, estableció un régimen de deducciones fiscales en el IRPF para incentivar la rehabilitación energética de viviendas. Estas medidas forman parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y se canalizan a través de los fondos Next Generation EU.
El marco vigente en 2026 permite deducir entre el 20%, el 40% o el 60% del coste de la instalación, dependiendo del nivel de mejora energética alcanzado. A continuación explicamos en detalle cada tramo, sus requisitos y cómo funciona en la práctica tanto para fotovoltaica como para aerotermia.
La Agencia Tributaria (AEAT) distingue tres niveles de deducción según el impacto de la instalación en la calificación energética del inmueble. Los límites que verás a continuación (5.000 €, 7.500 €, 15.000 €) son la base máxima sobre la que se aplica el porcentaje, no el ahorro directo. El ahorro real en tu cuota del IRPF es el porcentaje aplicado sobre esa base. Ejemplo: tramo del 40% con base máxima de 7.500 € → ahorro real máximo = 3.000 € directos en tu declaración.
Reducción mínima del 7% en la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda habitual o arrendada.
Base máx. 5.000 €/año → ahorro real máx. 1.000 €
Reducción de al menos el 30% en consumo de energía primaria no renovable, o alcanzar calificación A o B.
Base máx. 7.500 €/año → ahorro real máx. 3.000 €
Rehabilitación energética de edificios completos de uso residencial con mejora global de la calificación a A o B.
Las obras deben realizarse antes del 31 de diciembre de 2026 y el certificado de eficiencia energética posterior debe expedirse antes del 1 de enero de 2027. Las deducciones no aplicadas por superar el límite anual pueden trasladarse a los cuatro ejercicios siguientes, con un tope acumulado de 15.000 € por vivienda.
La instalación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico puede acogerse a los tres tramos de deducción, siempre que la mejora energética quede acreditada mediante el correspondiente Certificado de Eficiencia Energética.
No toda instalación fotovoltaica accede automáticamente a la deducción. El requisito clave es demostrar una mejora energética cuantificable en la vivienda. En la práctica, los sistemas de autoconsumo con orientación y dimensionamiento adecuados consiguen con facilidad la reducción del 7% necesaria para el tramo del 20%. Con un buen diseño, es posible alcanzar el tramo del 40%.
Una familia instala un sistema fotovoltaico de autoconsumo en su vivienda unifamiliar en Oviedo. El coste total de la instalación es de 12.000 € y el certificado energético posterior acredita una reducción del 32% en el consumo de energía primaria no renovable (tramo del 40%).
En este caso, la base de deducción es 12.000 € × 40% = 4.800 €, que está por debajo del límite anual de 7.500 €, por lo que se aplica íntegramente en un único ejercicio fiscal.
La aerotermia (bomba de calor aire-agua) es especialmente eficaz para alcanzar los tramos del 20% y del 40%, ya que al sustituir una caldera de gas convencional por este sistema, la reducción en el consumo de energía primaria no renovable suele ser muy significativa.
Una bomba de calor aerotérmica genera entre 3 y 5 kWh de energía térmica por cada kWh eléctrico consumido. Como la electricidad tiene un factor de emisiones de CO₂ cada vez más bajo —y en el marco del sistema eléctrico español una parte creciente proviene de renovables— la reducción de energía primaria no renovable es muy notable. Esto facilita alcanzar el umbral del 30% necesario para el tramo del 40%.
Un propietario instala un sistema completo de aerotermia (calefacción + ACS) en su vivienda habitual en Gijón. El coste de la instalación es de 10.000 €. El certificado energético posterior acredita una reducción del 35% en el consumo de energía primaria no renovable (tramo del 40%).
Si instalas ambas tecnologías en tu vivienda, puedes beneficiarte de la deducción de manera combinada, siempre que cada instalación cumpla por separado los requisitos de mejora energética. Esta es una estrategia muy potente: la fotovoltaica reduce el consumo de energía de la red, y la aerotermia elimina el consumo de gas. La combinación puede superar con facilidad el 30% de reducción en energía primaria no renovable.
Las deducciones del IRPF son compatibles con las subvenciones del programa PREE y los fondos Next Generation. Sin embargo, las subvenciones recibidas deben restarse de la base de deducción. Por ejemplo, si recibes 2.000 € de subvención y la instalación cuesta 10.000 €, la base sobre la que aplica la deducción es 8.000 €.
Para que la deducción sea válida ante la Agencia Tributaria, debes conservar:
Las deducciones por eficiencia energética se encuentran en el apartado de deducciones por inversión en vivienda de la declaración de la Renta, en las casillas 1655 a 1680 (tramo del 20% y 40%) y en las casillas 1772 a 1779 para el tramo del 60% y los excesos pendientes. Si tienes dudas, te recomendamos consultar a un asesor fiscal o utilizar servicios especializados como TaxDown.
Además de las deducciones estatales, el Principado de Asturias —como otras comunidades autónomas— puede ofrecer incentivos fiscales adicionales a nivel regional compatibles con las estatales. Te recomendamos consultar el portal de la Agencia Tributaria del Principado de Asturias para conocer las deducciones autonómicas vigentes en cada ejercicio fiscal.
La normativa fiscal puede actualizarse. Esta guía refleja la normativa vigente en abril de 2026. Consulta siempre con un asesor fiscal y verifica la información actualizada en la sede electrónica de la AEAT antes de presentar tu declaración.